Capitulo II. La Negociación
En la introducción de esta serie de ensayos propuse que la capacidad de resolver conflictos es innata al ser humano, hicimos un ejercicio de imaginación y recreamos mentalmente un posible pasado, al cual de otra manera no tenemos acceso. También se realizó un breve recuento histórico-evolutivo del desarrollo de la Justicia de Paz, hasta llegar a los mecanismos establecidos en nuestras normas más actuales.
Queda por
responder a la pregunta ¿Que son los Medios Alternativos de Resolución de Conflictos?
MARC por sus siglas, y que en adelante me refiere a estos de esa forma. Pero
antes empecemos por descomponer sus métodos, analizando sus componentes
principales, para así formar una base sólida que nos permita comprender a
profundidad de que se tratan las MARC. Piense en ello como ingeniería inversa o
una necropsia, que persigue descubrir desde el análisis de los componentes del
organismo, el que, el cómo, el cuándo y especialmente en nuestro caso el para
que de las MARC.
Ya establecimos
que estos métodos no son nuevos, y no se restringen solo a la conciliación a la
mediación o el arbitraje (únicos métodos considerados en nuestras normas.
LOJPC), existen muchos otros. Pensemos en las MARC como un redescubrimiento o
la aceptación forzosa por parte de los juristas de la necesidad de la aplicación
de fórmulas alternativas a la judicialización de conflictos menores que fácilmente pudieron ser resueltos sin activar los
mecanismos coercitivos del estado con todos los costos asociados a esta vía, que
procura asegurar el castigo o imposición de una pena a un comportamiento típico,
mecanismo que no conlleva al reencuentro ni a la paz. Necesariamente aclaro que
no me refiero a la aplicación preferente de las MARC ante hechos que revisten carácter
penal, que como sabemos escapan a las competencias de los Jueces de Paz, me
refiero esas “faltas menores” que, en ausencia de la instancia especial de Justicia
de Paz, venían siendo procesadas por la Justicia Ordinaria. Recordemos que en
un principio las MARC, no eran un medio alternativo, eran la forma de resolver
los conflictos.
Volvamos a
explicar a través de un pequeño ejemplo; Un viaje a la playa de fin de semana, requerirá
que usted necesariamente transite por una vía, elige la principal, y en su
recorrido se percata de que está llena de puntos de verificación, peajes para
el cobro de impuestos y cualquier otro dispositivo establecido por las
autoridades, además el transito es lento porque muchos otros como usted
eligieron la misma vía. Así que la experiencia del viaje no resulta tan grata,
sobre todo para los más pequeños que desde el asiento trasero le preguntan cada
dos minutos ¿cuánto falta?
Pronto descubre
otra manera de llegar al destino sin tantos obstáculos, y que de igual manera
lo lleve a su destino de manera rápida e igual de segura. La próxima vez que
decida hacer el mismo viaje de seguro la escogería de preferencia a la
principal, evitando pasar por la misma penuria. Al ir ganando experiencia como
viajero aprenderá a usar rutas alternas, atajos etcétera, que le permitan hacer
de su viaje una experiencia más placentera y de igual manera lo lleven al
destino deseado. En el ejemplo la vía principal es la Justicia Ordinaria, mientras
que la ruta alterna son las MARC aplicadas por los jueces de paz. La primera podría
terminar con una pena corpórea mientras que la segunda le propone ser el
protagonista de un acuerdo y un apretón de manos. Elija usted la de su
preferencia. Ahí lo de Alternativo.
Existe un método
para resolver conflictos que a pesar de ser el más conocido y usado no aparece
enlistado en las MARC formales, me refiero a la Negociación. Nos hemos saltado
el primer eslabón y piedra angular en la solución de ese tipo de conflictos, que
se enmarcan en las competencias de la Justicia de Paz. La experiencia le
enseñara que la Negociación permea todos los métodos alternativos.
Las razones por
las cuales la Negociación no ha sido establecida como herramienta en la resolución
de los conflictos, pareciera deberse al hecho de que este método no
necesariamente requiere de un tercero para que un conflicto sea solucionado. A
pesar de que esta ampliamente estudiado y ha sido probada su efectividad en
diversos escenarios. Me animo aquí solo a nombrar el famoso Método Harvard de Negociación,
como recomendación me basta con este.
La Negociación puede
ser definida como un proceso o una habilidad. Siendo vista como un proceso este
involucra a dos o más partes con intereses comunes o contrapuestos donde cada
parte intenta obtener el mayor beneficio o minimizar las posibles pérdidas ante
la contra parte. La base de la Negociación es el dialogo, la comunicación y la escucha
efectiva, que va trazando las vías para el acuerdo, siempre procurando el equilibrio
entre el beneficio y la perdida. La calidad de los resultados de la Negociación
entre las partes, dependerá de muchos factores como la cultura, la educación,
emotividad, el respeto mutuo, las posiciones o trincheras cognitivas, y
cualquier otra variante que influya positiva o negativamente en el curso de los
acontecimientos.
La Negociación necesariamente
no se trata de una pugna, donde las partes miden sus fuerzas al estilo de
vencidas (en Venezuela pulso). Mas bien es tratar de llegar a un consenso, o
punto medio donde las partes ceden voluntariamente. La sola palabra Negociación
le da categoría al asunto y estatus a los involucrados, separándolos por mucho
de la vulgar discusión o riña. La Negociación gira alrededor de los intereses, estos
no son necesariamente contrapuestos, pues cada parte quiere algo de la otra.
Un ejemplo clásico
de la Negociación es el regateo, donde por un lado está el comprador y por el
otro el vendedor, uno el comprador desea o necesita adquirir el bien que está
en manos del vendedor. Cada uno necesita lo que tiene el otro. El interés del
comprador es el producto, pero intenta conseguirlo a un menor costo, para ello
trata de convencer al vendedor para obtener una rebaja, por su parte el
vendedor aspira a vender su producto a un precio que le asegure el mayor beneficio
económico. Entonces comienza la Negociación. Se hace una oferta a la que le
sigue una contra oferta, hasta llegar a un punto donde las partes acuerdan la
transacción, el vendedor accede a despojarse de la mercancía por debajo del
precio inicial sin renunciar a una ganancia aceptable y el comprador adquiere
el producto a un precio sin que su patrimonio se vea severamente disminuido. Llegado
a un acuerdo se cierra el trato y el dinero es intercambiado por la mercancía.
Ambas partes obtienen lo que quieren, Sin que
esto suponga una pérdida para ninguno. Nótese
que no es indispensable la intervención de un tercero. El proceso descrito es
meramente ilustrativo, de una negociación básica y exitosa. El regateo, aunque
es una práctica ancestral y habitual en muchos mercados del mundo, no es muy
común en Venezuela así que no espere ir al supermercado e intentar regatear con
la cajera.
La Negociación vista
como una habilidad se refiere a un conjunto de técnicas aprendidas, innatas o
desarrolladas cuyo objetivo es lograr que la contra parte paulatinamente ceda de
su posición inicial, para ello el negociador profesional usa recursos psicológicos
y técnicas de persuasión. En casos extremos como una toma de rehenes los
captores tienen exigencias para ello usan al rehén como ficha de intercambio y
escudo protector, lo que les otorga en principio una ventaja, por el otro lado están
las fuerzas del orden público cuyo interés es someter a los captores sin
arriesgar la integridad de los cautivos.
Entonces aparece
la figura del Negociador, previo al uso de la fuerza potencialmente mortal.
Este personaje debe ser un experto en el arte de la Negociación, así que lo
primero que hace es establecer comunicación con los captores, trata de crear un
vínculo emocional y otorgara ciertas concesiones, procurando siempre un
intercambio de estas, así poco a poco la balanza se ira inclinando a su favor,
hasta que logre su propósito, la puesta a salvo de todos y cada uno de los
rehenes y el sometimiento de los delincuentes.
La intervención
del Negociador es indispensable para el feliz término de este tipo de
situaciones. Aunque no todos los casos tienen desenlaces limpios, la figura el Negociador
es crucial para lograr la liberación de las personas cautivas. En este caso la Negociación
es el medio alternativo al uso de la fuerza. Agotada esta vía sin que hubiere
resultados el negociador es sustituido por grupos especializados que zanjaran
el asunto con otros métodos.
En conflictos más
complejos como los que se pueden dar entre naciones al borde de acciones bélicas
la Negociación surge como la alternativa principal antes las acciones militares
o de otra índole, es lo que se entiende como salida diplomática. Nuestra
historia contemporánea está llena de estos ejemplos. Incluso el método no se
descarta iniciado el conflicto. En plenas acciones bélicas se apela a la Negociación,
los canales de comunicación no se cierran del todo ni en la más cruenta de las
batallas, toda guerra tiene un frente donde el campo de batalla es la Negociación.
Llegado a un punto las partes deben tomar una decisión, perecer o ceder a través
de la Negociación. Claro esta ha existido luchas a muerte, exterminios y
genocidios, pero estos hechos han dejado de enseñanza que antes, durante y
concluido el conflicto la vía de la Negociación siempre debe ser tomada en
cuenta. Organizaciones como las Naciones Unidas son un ejemplo de esta
necesidad. Concluida una guerra Ganadores y perdedores negocian los términos
del fin de esta.
Dije que la Negociación
“necesariamente” no requiere de un tercero, pero no se descarta su presencia.
En el caso de la existencia de un tercero este tendrá como principal rol, el asegurar
un ambiente seguro y neutral para que las partes en conflicto puedan llevar a
cabo la Negociación. Para ello debe gozar de la credibilidad y el respeto de ambas
partes. Sera una especie de buen anfitrión que garantizará que la Negociación se
de en los términos que se hayan establecido, y de llegar a un acuerdo final o
parcial, lo avalará, además estará en el compromiso de hacer el debido
seguimiento del cumplimiento de lo acordado. Si usted es Juez de Paz ya estará
viendo lo difuso aclararse. Cuando usted homologa un acuerdo entre las partes, en
la etapa de conciliación, sepa que esta presenciando una negociación. También
la ley le permite simplemente homologar un acuerdo preestablecido, en este caso
las partes solo requerirán de usted para el estudio de factibilidad legal del
acuerdo y su visto bueno.
Note que no he
acudido a citas que lo remitan a fuentes que den sustento a mis afirmaciones,
como lo haría cualquier autor profesional, para soportar lo que afirma. No dudo
de la importancia técnica de apoyar las afirmaciones en fuentes verificables,
pero en general quienes lo hacen remiten al lector a aquellas fuentes que apoyan
sus afirmaciones e ignoran las que los contradicen, por lo que dadas las
facilidades informáticas de las que disponemos hoy en día, dejo como tarea al
lector a la búsqueda libre de ejemplos históricos donde la Negociación fue la
clave para resolver, acortar o terminar por completo un conflicto. Note también
que no presento ni presentare ninguna MARC como infalible, pues no lo son.
Son maravillosas
estrategias alternativas en comparación a otras, mas no son una panacea. En la práctica
notara que hay diferencias irreconciliables, acuerdos inaceptables o viciados
de nulidad, o condiciones que ponen en clara desventaja a una de las partes
impidiendo lograr un acuerdo, lo que podría conllevar inevitablemente a una escalada
del conflicto y a la aplicación de los métodos tradicionales para su resolución.
¿Ha notado
similitudes en los anteriores ejemplos en su labor como Juez de Paz? Apuesto a
que sí. Una de las facultades más interesantes y poderosas que la Ley Orgánica de
Justicia de Paz Comunal otorga al Juez es la de homologación de acuerdos entre
las partes. Y esto puede ejecutarse de varias maneras. Se dice que el acuerdo
entre las partes es ley, ya en otras oportunidades he señalado la debilidad del
argumento, pero es perfectamente válido. No olvide de que este acuerdo surgió
necesariamente de una Negociación.
La efectividad
de la Justicia de Paz dependerá en gran medida de que los actores que la
integran en especial los Jueces de Paz, conozcan, reconozcan y dominen el arte
de la Negociación. No se aferre al Ganar Ganar, que se estableció en la psiquis
colectiva como la manera óptima de resolver los asuntos, no se puede hacer
feliz a todos en la misma medida. Enfóquese en los intereses de las partes, centre
la Negociación en función a ellas, notara que todos están dispuestos a ceder
hasta ciertos límites, identifíquelos, construya o facilite un acuerdo realista no utópico. Quien se aferre al Ganar Ganar puede entrar a un laberinto sin
salida, me parece más sabio el dicho popular “a veces perdiendo se gana”.
Hasta la próxima entrega.



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