Introducción ¿Que son los Medios alternativos de Resolución de Conflictos?


Estoy seguro sin tener ninguna prueba, de que los primeros conflictos humanos se resolvían con lo que hoy llamamos Medios Alternativos de Resolución de Conflictos o MARC por sus siglas. Esto debió naturalmente haber sido así a falta de un sistema jurídico. Entienda que me refiero a la época donde no existía el derecho ni leyes tal como hoy las conocemos y entendemos, nada estaba escrito, ni existía un gobierno que obligara a las personas a cumplir las normas, no existían instituciones, ni fuerzas del orden público.

Sin embargo, no terminamos aniquilándonos los unos a los otros. Dejando de lado el hecho cierto de que entre unas veintidós especies humanas solo hoy en día queda una sola (Homo Sapiens). Sobre esto se especula mucho, extinción, aniquilamiento o cruces. El punto es que solo somos una especie la sobreviviente por más distintos que nos podamos ver por razones de raza. 

Ponga en acción su imaginación y transpórtese a una época donde si tenía un conflicto con un par de su tribu como lo resolvía, lo aniquilaba, cedía ante sus pretensiones, negociaba, huía. A falta de registros en las primeras fases de los asentamientos humanos solo podemos imaginar, pero no es un ejercicio infantil de esta capacidad, porque el que estemos hoy día en vida requirió de muchas generaciones que de una u otra manera pudieron sobrevivir a sí mismos. Podemos acudir a ejemplos como a las actuales tribus originarias, esas que no poseen alfabeto ni registros históricos, más que la tradición oral, esos que cuentan hasta el tres y lo demás son muchos.

Si aún existen, y aunque la civilización moderna ha terminado por contaminar su esencia tan solo con el simple hecho de contactarlos, todavía muestran esos rasgos atávicos que nos dan una visión de cómo pudo ser la convivencia desde un principio.

El hombre es un ser social, esto nos impulsó de muchas maneras y nos dio grandes ventajas sobre las bestias. Si usted toma a una persona moderna con todo el conocimiento que pueda tener, y lo deja a su suerte en medio de la selva más recóndita, lo más seguro es que perezca muy pronto. Es llamativo que aunqué conservamos casi las mismas características fenotípicas desde hace unos 300 mil años, no seamos capaces de sobrevivir solos. y no por falta de recursos, ahí están en el esplendor de la selva, donde hasta el más simple organismo nace crece se reproduce y con un poco de suerte muere sin ser devorado. 

Pero que es lo que pasa entonces con nosotros, ¿acaso no somos originarios de este planeta? Lo que ocurre es que el éxito humano dependió de su capacidad de socializar, de que aprendimos a vivir entre iguales, a prosperar y enfrentar las adversidades en grupo. Por su puesto que el costo ha sido perder la capacidad de sobrevivir a solas, sin garras sin pelaje, sin colmillos, sin una figura imponente y fuerza desmesurada, sin la agudeza de los sentidos.

Asi que si hoy estamos aquí es porque supimos resolver los conflictos de alguna u otra manera. Ya había dicho que existen muchos tipos de conflictos, partiendo de lo individual a lo colectivo. También nombre algunos conflictos aparentes en la propia naturaleza en la mismísima esencia de la realidad física. Entonces considerando que los conflictos son parte de la realidad a la que no escapamos, nuestros ancestros al estar obligados a mantenerse reunidos en cierto número de individuos necesariamente debieron tener conflictos, y no crea que, por un simple hueso, se debieron parecer mucho a los actuales. Por territorio, por recursos, y por hembras, el clásico, por amor, honor o dinero. Generalizo por que la lista es muy extensa. 

Volviendo a las tribus que aún existen, podemos notar que, sin tribunales, abogados, o cualquier institución moderna que los asista o reprima, siguen existiendo y tal vez nos sobrevivan a nosotros los modernos. Y no es que no recurran a la violencia, que, aunque no lo acepte porque usted es muy del siglo XXI también es una forma de dirimir diferencias.

Aquí nadie es libre de quitarse a voluntad la testosterona, la adrenalina, el cerebro reptiliano o cualquier otro sistema orgánico que dispare en usted reacciones digamos impropias de un ser civilizado. sigue siendo usted en el fondo capaz de lo que su ancestro más lejano. Asi que los conflictos tuvieron que resolverse, de una u otra manera. Resalta que en estos grupos humanos existen instancias por decirlo de alguna manera, que casi siempre son los lideres naturales o elegidos por consenso, chamanes o ancianos, quienes son los que conocen de los conflictos e intervienen en estos para la convivencia sana de la tribu. 

Mucho antes del surgimiento del lenguaje oral, debió haber alguien del grupo que interviniera en una lucha, se plantara en medio de las partes y evitara el desenlace fatal. Este fue sin duda el primer mediador, que solo podemos imaginar pues se perdió en los anales del tiempo.

Luego por supuesto todo esto paso por un desarrollo que termino con la necesidad de establecer normas primero orales, tradicionales o consuetudinarias hasta las escritas que permitieran vivir en sociedad con ciertas garantías. Surgieron códigos como el de Ur-Namma datado entre el 2100-2050 ac, en Mesopotamia, la actual Irak, leyes con penas, y atisbos de moral y ética, apareció el estado en sus múltiples formas. En Historia del derecho se habla mucho de la antigua Roma, como la pionera en el establecimiento de leyes, olvidando por cierto a los Sumerios que ya hace unos 12 mil años funcionaban como una sociedad moderna. 

Lo cierto es que esto de acudir al anciano quedo relegado con el establecimiento de los primeros sistemas jurídicos, donde ya usted simplemente no podio acudir a un particular y mucho menos hacerse justicia por su propia mano, sino que se establecieron órganos que lo hacían por usted. 

Quedo olvidada por mucho tiempo la capacidad innata del humano de resolver sus conflictos sin la intervención del estado y sus complicados sistemas de justicia. Pero seguía latente, como parte de nuestra capacidad de sobrevivir entre iguales con empatía sin apelar directamente a la violencia y a la mutua aniquilación.

Las leyes y sus penalidades tienen orígenes muy humildes, y hasta barbaros, pero se fueron mejorando hasta el punto donde nos encontramos hoy día, y estoy dando un gran salto, puesto que, desde la marca criminal, la lapidación, el cadalso, la quema o la mutilación, como sanciones, ha pasado un buen tiempo, y todo esto fue legal y ejemplarizante. Y la verdad es que aun algunas de estas practicas se realizan. Que le lancen una roca, o le prendan fuego persigue el mismo objetivo de la inyección letal.

La judialización de los conflictos y la monopolización de esta instancia nació en las Monarquías, donde solo se permitía conocer y decidir de los conflictos al sistema judicial establecida por la Corte del Rey para así mantener el control total. Esta monopolización se extiende hasta nuestra era moderna (sin monarquías en la mayoría de los casos), no siendo hasta los años 1960 y 1970 en especial en los Estados Unidos de América, donde viendo el colapso del sistema judicial por abarrotamiento, sus altos costos procesales y el tiempo de respuesta a conflictos que pudieron simplemente no trascender, es que los juristas redescubrieron las formas alternativas de solución de conflictos.  De aquí en adelante la globalización hizo lo suyo y muchas legislaciones tomaron en consideración esta “nueva” alternativa.

Ahora observemos nuestra propia historia. Simón Bolívar el Libertador, no solo desde su faceta militar sino la de visionario incluyo la figura del juez de paz en la Constitución de Venezuela de 1819, conocida como la Constitución de Angostura. Probablemente se inspiró en la idea inglesa de la justicia de paz que databa del 1361, sin embargo, sea como haya sido fue sin duda Bolívar, el pionero en la creación de esta instancia en las Américas. La idea central fue y sigue siendo la misma de hoy día, acercar la justicia al ciudadano, empoderándolo.

Pasados unos 10 años, la constitución del año 1830 le da continuidad a la figura partiendo del ideario del Libertador. Podemos afirmar entonces, que la aplicación de la resolución alternativa de conflictos en Venezuela se establece casi desde los inicios de la república. Ya en la era moderna, en la llamada cuarta república, en el año 1994 se le dio impulso a la instancia de paz, con la creación de la ley orgánica de la justicia de paz, y se eligieron a los primeros jueces de paz del siglo XX, seleccionados por la propia comunidad.

Sin mas detalles llegamos a la constitución del año 1999 que le da forma definitiva y de carácter moderno y estructurado a la Instancia Especial o Jurisdicción de Justicia de Paz Comunal, y se establece la elección por votación popular de los Jueces de Paz Comunal. Lo que llamo el Juez del Pueblo.

Fíjese que nos hemos visto en la obligación de aceptar la realidad y volver a los orígenes de la resolución de conflictos por medios no judiciales. ¡Hemos retrocedido, no! Solo hemos reconocido nuestra capacidad innata de resolver conflictos sin iniciar complicados procesos judiciales.  En las próximas entregas desarrollaremos el tema central. Gracias por su atención.


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